La rica de sara, manuel y yo….
Una noche en la cuidad México, después de un largo día, en la agencia tuve mucho trabajo y después de que el curso de ese día viernes había terminado temprano, varios de ahí decidimos irnos a pachangear, así que partimos hacia una disco muy grande.
La noche se me antojaba muy rica, hacia un tiempo excepcional, muy templado, yo llevaba puestas unas botas altas, con unos jeans ajustados y una blusa de olanes semitransparente, mi cabello suelto, me sentía muy sexy y deseosa, así que con los compañeros que íbamos algo debía pasar.
Íbamos Manuel, Carlos, Adriana, rita, Sara, laura y yo, todos solteritos jejejeje. Llegamos y tuvimos que esperar un poco para entrar éramos demasiados esperando, pero ya dentro pedimos una mesa para todos, fue un poco difícil pero lo logramos.
Estábamos ya todos platicando mas íntimamente por que en el curso apenas te conoces, no. Bebíamos y bailábamos, así pasaron como dos horas divirtiéndonos mucho, me había tomado ya como seis tequilas, cuando ya me sentía muy excitada pues bailaba junto con Sara y Manuel, los dos me estaban gustando mucho.
Sara es una mujer muy guapa iba de falda esa noche, es bajita pero con unas curvas muy peligrosas, como es del sur tiene un trasero olímpico; y manual es alto moreno, delgado y muy bien parecido, sin barba y casi lampiño, los dos rozan los treinta años.
Y caray olían a sexo, al menos así los olía yo, estábamos destilando deseo pues bailábamos muy apretados rozándonos todo el cuerpo, después decidimos irnos, le dije a Sara si nos íbamos con Manuel, ella no lo dudo y nos fuimos juntos.
Íbamos en su camioneta, por que Sara y yo no llevábamos auto, todos adelante aun nos sentíamos calientes de la disco, y platicábamos acerca de lo bien que la estábamos pasando, así que con temor pero con ganas le puse la mano en el muslo a Sara, así como no queriendo disimuladamente y sucedió que ella no hizo ningún gesto de que le molestara y me propuse acariciarla muy despacio, la mire y me acerque un poco ella se quedo quieta, también había bebido bastante. Manuel conducía pero nos miraba, así que bese a Sara y lo recuerdo como un beso súper húmedo, así como estaba yo, le metí la mano dentro de las pantis y estaban empapadas, ella lo deseaba con la misma intensidad, seguimos besándonos y con los ojos cerrados pude sentir como Sara me acariciaba los senos sobre la blusa que estaba por cierto mojada de sudor.
Podía escuchar como Manuel se excitaba pues sus respiraciones aumentaron, se sentía lleno de estupor el aire; después de unos minutos de nunca terminar llegamos a su casa, los tres bajamos de la camioneta riéndonos, y es que no había mucha necesidad de preguntarnos hacia donde debíamos ir Manuel simplemente no nos pregunto y nos llevo a su casa; mientras caminábamos Sara y yo nos acomodábamos la ropa pues de tanto juego casi nos habíamos desvestido.
Manuel vivía en un departamento, así que subimos dos pisos jugando y con risas apagadas por los vecinos. Cuando por fin entramos Sara y yo seguimos besándonos y Manuel aun parecía no creer lo que estaba pasando, solo nos miraba hasta que deje a Sara y lo bese y acaricie al tiempo que le quitaba la ropa, Sara pregunto donde estaba su alcoba y entonces ahí nos dirigimos.
Manuel besaba muy bien, Sara se quito toda la ropa y Manuel me la quitaba también con desenfreno me tumbo en la cama y comenzó a chuparme el clítoris muy rico con toda la lengua y me succionaba mmm que delicia; Sara se puso sobre mi y me lamía los senos, como no sabiendo como hacerlo, me levante y la bese las dos desnudas en la cama de rodillas, la abrace por la cintura y comencé a acariciar su clítoris hasta meterle dos dedos en su húmeda vagina, Manuel se acomodo detrás de ella y ya estaba desnudo.
La besaba pero Manuel la agacho y puso a gatas comenzando a penetrar su vagina, así que me recosté en la cama y acerque mi sexo a Sara para que pudiera chuparme, gemíamos de placer, Sara me chupaba muy rico, pero Manuel estaba punto de estallar así que la despegue de el para que se calmara un poco pues taba dándole tan duro que los senos de Sara se movían en un vaivén desenfrenado, eso me excitaba mucho y Sara gritaba pero quería chuparla así que ahora yola recosté a ella mientras le acariciaba los senos al pie de la cama alce sus piernas y lamí su clítoris humedecido de sus jugos, lo hice con ternura.
Manuel se puso de pie y comenzó a rozarme su pene erecto tan duro y mojado por Sara, le dije que me la metiera bien duro.
Y comenzó a mete saca tan fuerte que gritaba de placer, deje de chupar a Sara pero le metía los dedos al mismo ritmo que Manuel me bombeaba , Maule me apretaba los senos fuertemente pero me encantaba, le metí los dedos Sara ahora en su ano y ella gemía apretado.
Manuel dijo que se iba a correr y le dije que esperara se quito sujetándose la verga, y levante a Sara acariciándole os senos la bese y nos agachamos a lamerle el pene a Manuel, comenzó a gemir muy intenso, las dos con la lengua a cada costado de su rosa y duro miembro, Manuel termino llenándonos de su leche los senos, agarraba su verga como metralla llenándonos por completo.
Pero que eyaculación tan rica.
Manuel se recostó un momento en la cama, agitado pero Sara y yo estábamos aun ardiendo así que así como estábamos reímos y nos embadurnábamos más del semen de Manuel los senos con nuestros pechos rozándonos mientras nos besábamos y mordíamos, le dije que nos fuéramos ala ducha.
Manuel nos indico el camino, y nos rociamos de agua tibia, me hinque y lamí el clítoris fresco por el agua de Sara y ella gozaba, soltaba ruidos guturales, en eso Manuel ya repuesto entro y me paro el culo, me apretaba las nalgas y con jabón me lavo el sexo, solo para penetrarme el trasero con fuerza, solté un alarido de placer, recargue los manos en la pared a los lados de Sara y le mordía los pezones, y acariciaba sus senos con la boca pues Manuel me la metía duro pero despacio, ahhhh gemía y mordía o lamía a Sara, ella me acariciaba los senos.
Salimos de la ducha los tres acariciándonos, nos tumbamos en la cama Manuel bajo nosotras yo con mi sexo sobre su cara el me lamía y yo besaba a Sara mientras ella se servia de la verga de Manuel, también le lamía los senos y el ritmo fue tan intenso que tuve un orgasmo llenado de jugos la boca de Manuel, me acosté a su lado y me acariciaba mientras Sara tenia el suyo montando a Manuel.
Sara termino, gemía muy rico, y Manuel aun parecía un mástil así que volvió a metérmelo en el culo, me levanto las piernas sobre sus hombros y me la metía, era un salvaje, me dolía pero Sara acostada al lado mió me acariciaba el clítoris y se sobaba contra mió, Manuel se vino en mis muslos, y los tres ya cansados de estarnos cogiendo como tres horas nos dormimos profundamente.
En unas horas ya me estarían regañando en la oficina, pues para llegar tendría que pasar las de Caín; pero no me importaba que noche tan rica, estaba exhausta pero hacerlo así no podía no haberlo hecho.
En los días siguientes del curso Sara Manuel y yo nos llevamos de maravilla, aunque jamás se repitió lo de esa noche.
Autor liz210282
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