Allí estabas, tendida sobre tu cama boca arriba, dormida plácidamente, con una sonrisa en los labios, lo que demostraba que soñabas algo placentero, quién sabe por dónde andaría tu imaginación en ese momento…
Muy despacio me acerco hasta tu boca y apoyo levemente mis labios lo que te provoca tu leve cosquilleo y abres los ojos. Aún un poco dormida me tiendes tus brazos y me abrazas en un largo y profundo beso.
Te tomo de las manos las llevo por encima de tu cabeza, mientras te beso apasionadamente, mi lengua en tu boca buscándote con intensidad, justo ahí sientes un pañuelo de seda sobre tus muñecas y te das cuenta de mi intención, voy a hacerte mía sin que puedas moverte, sólo gozarás…
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